Casanueva firma una exhibición de líder… hasta que los pinchazos la sentencian
La cántabra dominó la Copa del Mundo de gravel en Badajoz, pero dos averías la apartaron de un triunfo que tenía controlado

Carlota Casanueva estuvo a punto de firmar una de las victorias españolas más sonadas en la Copa del Mundo de gravel. La corredora del Castañeda‑KIA voló durante gran parte de los 137 kilómetros entre Elvas y Badajoz, marcando el ritmo, seleccionando el grupo y abriendo hueco con una autoridad impropia de su edad. Pero el gravel, tan imprevisible como cruel, volvió a mostrar su cara más amarga: dos pinchazos en el tramo decisivo la dejaron sin un triunfo que llevaba grabado en las piernas.
Hasta ese momento, Casanueva había corrido con una madurez táctica impecable. Se mantuvo siempre en cabeza, leyó el terreno con precisión y aprovechó los tramos rápidos para abrir diferencias. En el último punto de control rodaba con más de un minuto de ventaja, un colchón que en una prueba tan llana y veloz equivale a tener la carrera bajo llave.

Pero a falta de veinte kilómetros, el destino se cruzó en forma de un primer pinchazo que obligó a detenerse. La cántabra resolvió con rapidez, volvió a arrancar y trató de mantener el liderato, pero un segundo reventón —más complicado, obligando a colocar dos mechas— terminó por condenar su ofensiva. La corredora que venía por detrás aprovechó la situación para superarla y arrebatarle una victoria que parecía escrita.
Aun así, Casanueva no se descompuso. Recompuso la bici, apretó los dientes y defendió con orgullo una segunda posición que, aunque sabe a poco por cómo se desarrolló la carrera, confirma su salto de calidad en el panorama internacional. Su tiempo final, 5:17:12, la dejó a solo 40 segundos de la vencedora, un margen que refleja con crudeza lo que pudo ser y no fue.
La UGWS 114 Gravel Race volvió a demostrar por qué el gravel es la disciplina más salvaje del ciclismo moderno: velocidad de carretera, exigencia de BTT y un componente de azar que puede dinamitar cualquier plan. Casanueva lo sufrió en primera persona, pero también dejó claro que está preparada para ganar una prueba de este calibre. Su rendimiento, su lectura de carrera y su capacidad para gestionar la presión la sitúan ya entre las ciclistas españolas con mayor proyección en el gravel internacional.


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